Secretos de la Cerveza pero bien helada
viernes, 24 de enero de 2014
La cerveza perfecta en sólo tres minutos
Por si nadie se había dado cuenta, el verano ya está aquí. Y claro, con tanto calor, lo que apetece es algo bien fresquito, como una cerveza o un helado. El problema es que a veces las cosas no están frías en la nevera para cuando las necesitamos, bien porque somos unos despistados o porque las consumimos más rápido de lo que se enfrían.
Para el asunto de los helados, mi hijo Emmanuel, Barman de gran experiencia, nos enseñaba el otro día una heladera de nombre exótico (Zoku) capaz de convertir cualquier líquido en helado en tan sólo siete minutos. “Yo quiero eso para mi cerveza”, me dije en cuanto lo vi. Así que indagando indagando he hallado la manera de enfriar la cerveza en tan solo tres minutos.
Semejante truco de magia se puede conseguir con, además de las cervezas, una ensaladera, un montón de hielo, un poco de agua, sal y, a ser posible, un congelador ya frío, aunque es prescindible.
Lo primero que hay que hacer es poner el hielo y las cervezas en una ensaladera grande o una pequeña cubeta, luego añadimos un chorrito de agua y un buen puñado de sal. Si tenemos el congelador o la nevera a mano, introducimos la ensaladera y a los tres minutos tendremos las cervezas frías.
¿Cómo se obra el milagro?, pues muy sencillo; para disolverse en el agua la sal necesita calor —es una reacción endotérmica—, y como todo a su alrededor estará frío, le quitará la energía térmica a las cervezas, que se enfriarán como por arte de magia.
Si estás de acampada o de picnic y no tenés nevera, no añadis agua y aumenta la proporción cerveza-hielo para garantizar que todo sale correctamente y no acabás con un charco de agua y unas cervezas tibias debido a que la reacción absorbe el calor del aire caliente de alrededor y no de la cerveza
Suscribirse a:
Entradas (Atom)